La mansion de LLdH!

  • 3ra P: El joven aventurero con solo estar en la recepción de aquel lugar ya se sentía a gusto y tranquilo, al cabo de poco tiempo después de la charla que nuestro aventurero tuvo con la recepcionista nota que una mujer joven se acerca asía el, con un comportamiento un poco extraño, como si estuviese formulado un sin fin de preguntas en su mente, pero a la vez no expresar ni una, de pronto la joven con tono de curiosidad le pregunta a el aventurero sobre aquellos objetos legendarios que son los dofus, el aventurero se siente un poco intrigado pero a la vez feliz por notar que al parecer las personas de aquí son agradables, el aventurero se propone a aclarar la pregunta de aquella joven cuando de pronto oye el rugir de su montura en la entrada de la mansión y sale a toda velocidad a ver que a pasado, pero nota que no hay ni una solo alma fuera, rápidamente calma a su dragopavo y le quita el asiento para que pueda descansar consolándolo con que mañana le buscaría algún establo para que descansara más tranquilo, tomo su correa coloco y amarro a su montura a el árbol mas cercano para que no estorbase la entrada. El aventurero vuelve asia donde aquella joven y esta vez sin ninguna interrupción le platica sobre el tema de su curiosidad.


    1ra P: *responde con una sonrisa nerviosa y con su mano derecha frotándose detrás la cabeza*
    La verdad son un aventurero navegante, mi propósito es encontrar los dofus, objetos legendarios que son huevos de dragon con poderes inimaginables a tal grado de ofrecerle a su portador fuerza incansable, salud inagotable, suerte infinita, riquezas satisfactorias y un espíritu impenetrable, por eso e venido desde sufokia que es la nacion en donde me e criado gran parte de mi vida y al nacer en esa nacion eso me convierte en steamer, un tecnomago, ¿que es un tecnomago? te preguntaras, es un hechicero que combina la magia y la ciencia y la implementa ya sea para ayudar a los demas, en la medicina o en el combate, por otra parte mi nacion pereció hace siglo por un maremoto pero gracias a nuestra tecnología construimos una cupula que rodeara lo que quedaba de nuestro pueblo para sobrevivir bajo el agua, por eso se a comensado la busqueda por parte de nuestros embajadores de una fuente de poder tan grande que nos haria elevar nuestra nacion de nuevo a la superficie, es conocido como el mineral stasili, el cual nos daria un poder inimaginable capas de dominar el mundo *mirada fria con una pequeña sonrisa*, pero por suerte somos una nación pacifica en pro de la paz * responde con una sonrisa y con su mano derecha frotándose detrás la cabeza*


    3ra P: El joven steamer le sigue contando sus historias a aquella agradable chica, pero se sentia incomodo pensando que lo haria otra vez y sofocaría a una nueva persona con sus largas historias, pero al parecer a aquella joven no le moleste en lo absoluto y siente curiosidad lo que lo tranquiliza un momento, mientras que por una rato más le sigue contando las historias de su nación y del mundo de los 12 a aquella simpática mujer...

  • A lo lejos veo la tan famosa mansión de LLdH, en mi cabeza solo pasan unas simple palabras -*¡Ahhhhhhhh! Por fin llegue, malditos mapas que no dicen las indicaciones bien*-.



    Al entrar en la recepción, veo a @Kaynil algo apurada y nerviosa, volteo a ver y veo un pájaro enorme.



    -Vaya, no había visto un pájaro así en mucho.... Realmente nunca había visto un pájaro así.- Volteo a ver a la persona que está platicando euforicamente sobre sus aventuras.


    -Jajaja, ya se porque Kaynil esta así, su temor a los pájaros aún no lo supera.


    Me acerco poco a poco a la recepción, me acomodo la voz para que @Kaynil salga del trance de sus recuerdos mal pasados con ese pobre pajarito qué le pico la cabeza hace algunos años - Hola Kaynil, ¿Como te ha ido? ¿Tienes el cuarto 25 desocupado? -.

  • Pasado un rato y al precer lo que paso con aquel dragopavo no fue el gran escándalo, voltea a ver su pequeña repisa a donde tenía sus libros. y de pronto se muestra exaltado como si recordara algo, sin embargo no le presta demasiada atención dado que pronto se relaja. Viendo la repisa se percata de lo cerca que esta el sol con el horizonte, se le ve atento mientras ve el sol en su lento descenso. Poco tiempo después de que la banda se separara, inició el habito de cantarle al crepúsculo, sonríe, y cuando el sol empezaba a teñir el cielo de un color dorado empieza a cantar una melodía sin letra, con una voz clara, brillante. Una melodía con un sonido de una "a" casi suspirada. (mas tarde la compondré y la subiré, ya tengo una idea en mente).


    Claro que en sus viajes no siempre había poblaciones que escucharan su canto, y era la primera vez que cantaba en Hyrule, por lo que suponía que no muchos de los presentes escucharan su canto. Quizás solamente aquellos provenientes de otros reinos.

  • Pasa al interior de la mansión un misterioso encapuchado sin hacer el menor ruido pero haciendo notar su presencia plantándose en frente del mostrador de recepción.


    - Yo solo vengo de visita. Pero si me gusta lo que veo, igual me quedo un rato.


    Habló despacio y preciso, desviando su atención al resto de presentes que había cerca del mostrador, y quitándoles importancia, empezo a ojear las salas y pasillos del edificio.

  • -Hmn.


    Ya había revisado la azotea y las salas en busca de algo que le llamase la atención sin resultados. El poco personal que mantenía el cuidado del edificio apenas había aparecido y por ende el hotel tenía pinta de estar abandonado.


    Bajó hasta el sótano sin esperar nada en especial hasta que escuchó ruidos en una de las habitaciones que al parecer estaban vacías como el resto. La puerta entreabierta, y en su interior un señor moribundo con señales de haber sido torturado.


    - Genial, un hotel abandonado con un psicopata dentro. ¿Al menos esto mejor que nada?


    Terminó cerrando la puerta del todo y dió media vuelta para volver.

  • -- El cuarto veinticinco, el cuerto veinticinco, el cuarto veinticino...


    Como idea Kaynil había repetido lo mismo durante minutos no se había podido concentrar en loq ue decía alexis javier lezcano por culpa del pájaro ese. Solo atina a señalar la llave del cuarto 25 esperando que Dlink la tomé, pues si mal no recordaba él ya conocía la mansión. La voz de Itram la para en seco y la vuelve al presente. ¿En verdad había escuchado a Itram decir eso cuando claramente la recepción estaba llena de gentes? ¿Es que este hombre no sabía nada de discresión? Aunque siendo justos ya tenía rato esperando que venía del sótano sin y no había sido atendido.

    De nuevo piensa en el Dragonpavo, todavía le daba ñañaras, pero si era por solo un día no debería ser mucho problema.

    -- Enseguida mando al cucco mensajero. Aun no entiendo que es lo que les quieres hacer confesar a los pobres desgraciados o porque mi padre aceptó semejante trato, pero si sigues saliendo al pasillo con litros de sangre me vas a espantar a los pocos clientes que nos quedan.

    Se come otro dulce del tarro de manera sonante tratando de recorde porque diantres decidió en primer lugar abrir la mansión. Cada año parecía menos popular. Igual esta vez habían pasado varios, algunos hasta antes de recibirlos correctamente. De repente recordó sobre el misterioso encapuchado que venía de visita, ¿quiza conoce a alguién del grupo? Si pide llave, sería mejor saber para que quedaran juntos, pero si es solitario supongo que cualquier cuarto de la planta uno serviría, creo que nadie ha rentado ahí ultimamente.

  • -Lo gracioso de todo es que no hay nada que hacerles confesar. Contesto divertido.


    -Ya sabes como son los Sheikah y la Familia Real para que se guarde silencio sobre... delicados temas. Entrecorto forzadamente.


    -No te preocupes por la discreción, los Sheikah se ocupan de silenciar cualquier filtración no deseada mientras hablamos y además, recibiras el tributo correspondiente por tus excelentes servicios como, Duquesa de la Mansión. Finalice.

  • Llegó hasta uno de los cuartos de las habitaciones superiores que había en el hotel sin novedades, al parecer el supervisor del edificio le había dejado pasar sin ponerle pegas de ninguna clase, lo que le hacía pensar que realmente esta propiedad estaba abandonada y llena de ocupas que jugaban a las casitas.


    Abrió el ventanal del cuarto para airear el espacio cerrado y ojeo el exterior, viendo que un bosque rodeaba el hotel, al parecer apartado de cualquier población cercana. Desde luego este era el sitio perfecto para un asesino en serie. Y aparte de eso, la gente que merodeaba el hotel parecía hacerlo por puro pasatiempo.


    Entornó la mirada mientras el viento golpeaba con suavidad el tejido de la capucha oscura.